Alemania acaba de producir plasma de hidrógeno a gran escala

Alemania acaba de encender con éxito el Wendelstein 7-X, el stellarator operativo más grande del mundo.

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Un dispositivo diseñado para producir y confinar magnéticamente el plasma de hidrógeno, el material con el que literalmente están hechas las estrellas.

Hasta ahora, no habíamos sido capaces de crear reactores comerciales de fusión porque no éramos capaces de conseguir una forma estable y segura de trabajar a las temperaturas requeridas para estos procesos. Si podemos lograr la fusión nuclear controlada estaríamos creando la fuente de energía más barata, más eficiente y más sostenible del mundo.

Fisión, fusión y otros

La fisión nuclear, que es en lo que se esconde tras los reactores nucleares actuales, se basa en la división de átomos pesados e inestables en otros más pequeños. Es muy eficiente (porque al trabajar con materiales relativamente inestables se necesita muy poca energía para iniciar los procesos de fisión). No obstante, tiene dos grandes problemas: necesita de materiales específicos relativamente escasos (uranio, plutonio, etc…) y, sobre todo, genera residuos radiactivos muy peligrosos cuya gestión es compleja, costosa e impopular.

Por el otro lado, la fusión nuclear requiere grandísimas cantidades de energía (y temperatura) para poder iniciarse, pero no deja residuos radiactivos así que en principio es una opción mucho mejor. Algo fantástico; si pudiéramos trabajar sin peligro a esas temperaturas, claro está.

Cómo estabilizar la fusión?

Stellarator Construction

No es sencillo. Al fin y al cabo, estamos hablando de recrear las condiciones interiores de un Sol en miniatura. Es decir, tenemos que construir una máquina capaz de producir y manipular una bola de plasma de 100 millones de grados. No conocemos ningún material capaz de hacer eso, por ello la respuesta está en el stellarator: un sistema de confinamiento magnético (más potente que los Tokamak que se usaban hasta ahora). El confinamiento magnético se basa en la idea de que el plasma no toque las paredes del reactor (‘levita’ en su interior) gracias a enormes campos electromagnéticos.

“Es una fuente muy limpia de energía, la más limpia que puedas desear. No estamos haciendo esto para nosotros, sino para nuestros hijos y nietos”, dijo es físico John Jelonnek, del instituto de tecnología de Karlsruhe.

Se hicieron pruebas con plasma de helio y el Wendelstein 7-X demostró que podía producir y sostener plasma de forma competitiva frente a la fisión comercial. El equipo investigador hizo la prueba con hidrógeno; material que libera mucha más energía pero que también es mucho más difícil de calentar. El Wendelstein 7-X (que empezó a desarrollarse en 1980) no está diseñado para producir energía sino para desarrollar las tecnologías capaces de hacer posible la fusión a gran escala.

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